The Waterboys deslumbran en el arranque de Pirineos Sur 2019 en una noche cargada de rock y épica

“A girl called Johnny”, “The pan whitin”, “All the thins she gave me”, “The Whole of the moon” y, por supuesto, “The fisherman blues”. Los grandes éxitos de The Waterboys sonaron para regocijo de los casi 2.500 personas que acudieron al Anfiteatro de Lanuza. Pero lo mejor del día de inauguración del festival no fue ese despliegue de hits, sino que la banda de Mike Scott, casi después de 40 años de su formación, aún posee recursos y canciones para sonar vigentes y necesarios. No fue una noche nostálgica, fue una noche en la que una banda escocesa sonó vigorosa, potente e ilusionada. “Where the action is”, “If the answer is yeah”, “Nashville Tenesse” o “Still a freak”, así lo certificaron, con ese sonido rock soul que tan bien domina en estos últimos años.

Con “When ye go away”, comenzó a ganar protagonismo el magnífico y carismático violinista de la banda, Steve Wickam, y se centraron en la faceta que les hizo famosos: la de imbatible banda folk. Continuaron en esa senda con “Medicine bow” y con un público ya completamente entregado encararon la recta final con sus grandes éxitos. Scott lleva años diciendo que no le gusta que le etiqueten como un artista de folk, y tras demostraciones como la de anoche en Lanuza no le falta razón. Que recurriera a dos versiones de los Rolling Stones (“Under my thumb”, a mitad del show; y “Jumpin’ Jack flash”, para cerrar la noche), parece que fue toda una declaración de intenciones de reivindicar sus raíces rock y blues.

Morgan están actuando y triunfando por media España, gracias a su gran dominio del soul, rock y funk, por lo que era cuestión de tiempo que se subieran al escenario flotante de Lanuza a certificar su valía. Con elegancia, seguridad y profesionalidad fueron desarrollando un repertorio conciso y sin relleno con el que dieron a conocer lo mejor de sus dos discos, “North” y Air”.

Nina de Juan secundada por su estupenda banda no necesito más que de su deliciosa voz y su piano para encandilar a un público que cerró su actuación de pie y con una gran ovación. Pero mucho antes de eso, la banda tuvo tiempo para lucir canciones: “Blue eyes”, “Work” o “Attempting”, sirvieron para dar forma y calentar a un concierto que fue más, trabajado con mimo y sin prisa, aún sin renunciar a momentos de lucimiento instrumental. Pero especialmente inspirados sonó ese encadenamiento de “Sargento” y “Home”, con los que ya ganaron la noche. Recurrir a guiños funk a Daft Punk, más allá de la anécdota les sirvió para redondear su primera visita a Pirineos Sur.

Pero Pirineos Sur 2019 comenzó antes, exactamente a las 21 h en punto, con el concierto de Lady Banana. Las zaragozanas fueron las afortunadas de estrenar el nuevo escenario del Festival de las Culturas y no desaprovecharon la oportunidad de atrapar a los primeros espectadores de la tarde. Como es normal en el dúo, formado por Alba Villarij y Nerea Bueno, su actuación fue un derroche de energía y actitud. No necesitan más que una guitarra y una batería para desatar una tormenta eléctrica de rock, en la que viene a la cabeza de Nirvana a Sleater-Kinney, y volver a certificar, una vez más, que es uno de los grupos más a seguir del momento en la escena aragonesa.

top