TANGO SIGLO XXI LLENÓ DE CALOR EL AUDITORIO NATURAL DE LANUZA

(Lanuza, de julio de 2004).- La noche estuvo fría, incluso lluviosa en algún momento, pero el espectáculo Tango Siglo XXI inundó de calor a las más de 2.000 personas que presenciaron ayer un completo recorrido por el pasado, presente y futuro de la música del Río de la Plata. Es la primera coproducción que el Festival Pirineos Sur lleva a cabo con La Mar de Músicas de Cartagena (Murcia), las dos citas sobre músicas del mundo más importantes de España. Tango Siglo XXI es un proyecto del productor argentino Gustavo Santaolalla que, como explicó antes del concierto, pretende reflejar la música actual del Río de la Plata. Un territorio de Argentina y Uruguay en el que el tango, la milonga o la murga son parte importante de sus señas de identidad pero en el que también han hecho mella las nuevas tecnologías. Por eso, el grupo que protagoniza el espectáculo –Bajofondo Tango Club- mezcla el tango más tradicional con los ritmos más modernos (house, trip hop, drum n’ bass, hip hop, etc.). Una difícil fusión pero con un resultado espectacular, que entusiasmó al público de Lanuza. Como en la red, hubo también interacción, con mensajes dedicados especialmente a Pirineos Sur desde la pantalla gigante o invitando directamente a bailar en el escenario a parte del público. Bajofondo Tango Club fue creado por Santaolalla y el músico Juan Campodónico hace un año, después encerrarse durante mes y medio en un estudio de Los Ángeles para concretar este nuevo lenguaje musical. Precisamente, su primera actuación en directo fue en Pirineos Sur, en julio de 2003, en la carpa de Sallent de Gállego. El espectáculo Tango Siglo XXI incorpora, además de Bajofondo, un recorrido por el tango más tradicional, de la mano de dos excepcionales intérpretes: Adriana Varela y Cristóbal Repetto. Discípula de Roberto Goyeneche “El Polaco”, Varela es una de las voces femeninas de tango con mayor éxito comercial y de crítica, y ayer demostró en Lanuza por qué. La emoción y pasión que impregna su canto llenaron de magia la fría noche. No faltó su cuidada versión de la canción de Joaquín Sabina “Con la frente marchita”. Repetto, con 25 años recién cumplidos, asombró también con su peculiar timbre de voz en la interpretación de tangos clásicos. El violinista Javier Casalla completó un espectáculo vibrante, mágico y lleno de sentimiento y ritmo.

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