21

Julio, 2018 Sábado

22:00 h.

Auditorio Natural de Lanuza

Programación Musical

Hermeto Pascoal & Grupo

(Brasil)

 

Hermeto Pascoal es la exuberancia de un realismo mágico no escrito más que en sonidos, entre selva y ciudad. Representa la esencia utópica del crisol amazónico y el desarrollo urbano de Brasil, el pulso universal de un jazz que se reinventa y funde en los arrabales. Hay pocos nombres que hayan llevado la música de su país a un terreno instrumental tan rico, intenso y frondoso, tan lleno de vida animal y racional como él. Su figura histórica está a la altura de Egberto Gismonti y Naná Vaconcelos. Un autor que ha definido la modernidad sin crear fracturas con la música popular brasileña, la cantada con guitarra. Su lenguaje políglota no se debe a otro sentido y gramática que a la de compartir voces, ritmos y cantos de la materia viva, del detalle cifrado de lo que no tiene traducción.

Hermeto nace en al noreste de Brasil en 1936 (Olho d’Água das Flores, Alagoas, cerca de Pernambuco) porque así lo dicen sus “papeles”, pero en realidad él pertenece a todo el planeta, como asegura. Poco importa si lo que nos transmite es fundamental o es el mismo viaje de descubrimiento a un sonido que nos une con Coltrane. Políglota y virtuoso, rompedor que no deja cicatrices, Pascoal se mueve en ese terreno entre las favelas de Río y la selva verde que se asoma al cemento.

Habla con los instrumentos y con las especies, concita al desorden y al diseño. Otros músicos definieron su instrumento, Gismonti con la guitarra y el piano o Vasconcelos con la percusión que habla. Hermeto tenía claro que su capacidad le permitía pertenecer a lo escrito y a lo oído, a donde se juntan las voces y los humores humanos con los de los animales y plantas. Al ingenio y al gozo.

Piano, teclados, acordeón, cafetera, percusión, vientos extraños, voces y timbres recónditos y cercanos, exuberancia y modernidad arrebatadoras, el multi-instrumentismo es para él un vehículo posible en mente y cuerpo. La enorme imaginación que dibuja este mapa se escribe en una composición con libertad de improvisación.

El jazz como memoria no impresa de las especies. Música erudita si lo quieren, pero música terrenal siempre. Jazz fusión, como etiqueta aglutinadora de los 70 para su disco Slaves Mass. Trabajó con Miles Davis en Live Evil, quien le etiquetó como el “Albino loco…” Otro albino, como Sivuca. Música exuberante, futurista y primitiva, elocuente y onomatopéyica. Vertiginosa erudición en el uso de instrumentos convencionales e insospechados.

Tiene su sonido esa excentricidad abigarrada bajo control única. Una música de imposible catalogación, de vitalidad y energía inagotables. Creatividad tan apegada a la naturaleza virgen como a los suburbios. El creador del célebre Quarteto Novo (origen del trío con Heraldo do Monte y Airto Moreira en 1966) se hace de rogar en sus apariciones discográficas, su último trabajo de 2017, No Mundo dos Sons, es un testimonio ampliado que unifica la idea selvática de una Naturaleza que encuentra su camino en el orden orquestado.

Su llegada en sexteto a Pirineos Sur es eso, una aparición en una selva amplificada, entre la vegetación y la realidad. Una locura genial e irrepetible.

Hermeto Pascoal es la exuberancia de un realismo mágico no escrito más que en sonidos, entre selva y ciudad. Representa la esencia utópica del crisol amazónico y el desarrollo urbano de Brasil, el pulso universal de un jazz que se reinventa y funde en los arrabales. Hay pocos nombres que hayan llevado la música de su país a un terreno instrumental tan rico, intenso y frondoso, tan lleno de vida animal y racional como él. Su figura histórica está a la altura de Egberto Gismonti y Naná Vaconcelos. Un autor que ha definido la modernidad sin crear fracturas con la música popular brasileña, la cantada con guitarra. Su lenguaje políglota no se debe a otro sentido y gramática que a la de compartir voces, ritmos y cantos de la materia viva, del detalle cifrado de lo que no tiene traducción.

Hermeto nace en al noreste de Brasil en 1936 (Olho d’Água das Flores, Alagoas, cerca de Pernambuco) porque así lo dicen sus “papeles”, pero en realidad él pertenece a todo el planeta, como asegura. Poco importa si lo que nos transmite es fundamental o es el mismo viaje de descubrimiento a un sonido que nos une con Coltrane. Políglota y virtuoso, rompedor que no deja cicatrices, Pascoal se mueve en ese terreno entre las favelas de Río y la selva verde que se asoma al cemento.

Habla con los instrumentos y con las especies, concita al desorden y al diseño. Otros músicos definieron su instrumento, Gismonti con la guitarra y el piano o Vasconcelos con la percusión que habla. Hermeto tenía claro que su capacidad le permitía pertenecer a lo escrito y a lo oído, a donde se juntan las voces y los humores humanos con los de los animales y plantas. Al ingenio y al gozo.

Piano, teclados, acordeón, cafetera, percusión, vientos extraños, voces y timbres recónditos y cercanos, exuberancia y modernidad arrebatadoras, el multi-instrumentismo es para él un vehículo posible en mente y cuerpo. La enorme imaginación que dibuja este mapa se escribe en una composición con libertad de improvisación.

El jazz como memoria no impresa de las especies. Música erudita si lo quieren, pero música terrenal siempre. Jazz fusión, como etiqueta aglutinadora de los 70 para su disco Slaves Mass. Trabajó con Miles Davis en Live Evil, quien le etiquetó como el “Albino loco…” Otro albino, como Sivuca. Música exuberante, futurista y primitiva, elocuente y onomatopéyica. Vertiginosa erudición en el uso de instrumentos convencionales e insospechados.

Tiene su sonido esa excentricidad abigarrada bajo control única. Una música de imposible catalogación, de vitalidad y energía inagotables. Creatividad tan apegada a la naturaleza virgen como a los suburbios. El creador del célebre Quarteto Novo (origen del trío con Heraldo do Monte y Airto Moreira en 1966) se hace de rogar en sus apariciones discográficas, su último trabajo de 2017, No Mundo dos Sons, es un testimonio ampliado que unifica la idea selvática de una Naturaleza que encuentra su camino en el orden orquestado.

Su llegada en sexteto a Pirineos Sur es eso, una aparición en una selva amplificada, entre la vegetación y la realidad. Una locura genial e irrepetible.

HERMETO PASCOAL & GRUPO:

  • Hermeto Pascoal: keyboard, accordion, teapot, bass flute, his skeleton, cup of water…
  • Itiberê Zwarg: electric bass and percussion
  • André Marques: piano, flute and percussion
  • Jota P.: saxes and flutes
  • Fábio Pascoal: percussion and stage direction ​
  • Ajurinã Zwarg: drums and percussion

http://www.hermetopascoal.com.br

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