El canto folclórico de Soema Montenegro contagió a todo su público bajo la luna de Pirineos Sur

La luna casi llena sobre el Escenario de Sallent de Gállego iluminó la voz única de Soema Montenegro que, acompañada por su banda El Conjuro, terminó cantando con todo el público fuera de micrófono. Canciones a la vida y a la naturaleza en una espiritual y hermosa noche.

Salió Soema Montenegro al escenario acompañada únicamente de su voz y su caja chayera —ese tambor de mano tradicionalmente ejecutado por mujeres y relacionado con el universo femenino y el culto a la luna— para interpretar la canción tradicional argentina ‘Las hojas tienen mudanza’. Era el comienzo de un concierto que tendría por protagonistas a la naturaleza, el universo y la feminidad. La cantante y compositora argentina presentó las canciones de su nuevo disco titulado ‘Ave Del Cielo’ (2014), “un disco inspirado en el vuelo y el canto de los pájaros y con una fuerte raíz latinoamericana que lo atraviesa entero”, en palabras de la cantora.

Cuatro músicos en el escenario que van cambiando de instrumentos: los sonidos del contrabajo, el bajo eléctrico, la batería, la percusión, el acordeón, el bandoneón, las guitarras y el cuatro venezolano, colorearon las canciones campestres y la voz folclórica de Soema Montenegro. En algunas canciones canta en ‘portuñol’ —una especie de portugués mezclado con español— como es el caso de ‘Pica pao’, la historia de una mujer enamorada de un pájaro carpintero. En otras canciones utiliza los diminutivos para expresar el mundo de las cosas pequeñas y reclamar la libertad de las mujeres, es el caso de ‘Florecita’, cuando Jorge Sottile (percusionista y marido de la cantante) deja la batería para tocar el bandoneón. Los recuerdos de la infancia son también vitales en las letras de Montenegro. Esto es muy evidente en la canción ‘El sapo y el picaflor’, inspirada en sus juegos infantiles con sapos o en ‘Habanera de los bichos’, en la que rescatan ese ritmo antiguo anterior a la milonga.

Pero también interpretó canciones de su anterior trabajo ‘Passionaria’ (2011). No podía faltar en el repertorio una de sus canciones más conocidas: ‘Flores del desierto’, en la que los registros agudos de la voz de Soema Montenegro tienen una mayor presencia. Esta canción está inspirada en los cantos del noroeste argentino y a las comunidades del altiplano andino. También perteneciente a este disco es ‘Colibrí’, una versión libre sobre la leyenda guaraní de la creación del universo. La cosmovisión guaraní cuenta como Ñanderu, el Creador, sentado en el centro del universo contempla la nada y desde allí comienza la creación. En la canción hace un juego de palabras en guaraní, portugués y castellano.

La banda El Conjuro está formada por su marido Jorge Sottile en la percusión y el bandoneón, el bajo y contrabajo de Facundo Soto y, por último, Eduardo Herrera que toca la guitarra, el cuatro venezolano y el acordeón. La propia Soema Montenegro toca también la guitarra, el cuatro venezolano y percusiones, aunque en algunas canciones se libera de los instrumentos para concentrarse en la interpretación de su canto. Al finalizar el concierto retomó el ritmo de la cumbia con la canción ‘Niña’, una de las canciones más pegadizas de su último trabajo. Pero salieron a regalar un par de bises y, aún después de despedirse, el público continuó coreando haciendo que volviera a salir con su caja chayera para terminar cantando con todos fuera de micro, creando una atmósfera natural y emocionante para todos sus seguidores.

11728832_10155922677900192_8957034791150889949_o

top