Entrevista a Martirio

Tras seis noches y 18 conciertos, el Anfiteatro de Lanuza de Lanuza, escenario principal de Pirineos Sur, bajará  mañana su telón, pero con conciertos muy esperados por su exclusividad. Uno de ellos será el de Martirio con Chano Domínguez, homenajeando al músico cubano Bola de Nieve.

Tras casi 15 años sin grabar nuevo material Martirio y el pianista gaditano Chano Domínguez se han juntado para recordar al gran pianista e intérprete cubano Ignacio Villa “Bola de Nieve”. Icono en los países de habla hispana y uno de los músicos más geniales que ha dado la Isla de Cuba. Bola era un talentoso pianista y extraordinario intérprete que cantaba a los asuntos del amor y del humor. Ternura, pasión, desencantos amorosos pero también mucho humor, es lo que encontraremos en este nuevo espectáculo. Esto es lo que quieren recrear Chano y Martirio, con el estilo inconfundible que caracteriza la música de ambos. Hace ya 20 años que Martirio y Chano deslumbraron con su reinterpretación de las coplas clásicas con arreglos de jazz, en el imprescindible “Coplas de Madrugá”, abriendo un camino de fusión que luego siguieron otros muchos artistas y que ha dado lugar a un renacer de la copla. Unos años más tarde le dieron una vuelta más de tuerca en “Acoplados”, con arreglos para orquesta sinfónica y Big Band.

Siempre has rendido homenaje a grandes músicos, muchas veces a mujeres, ¿por qué has escogido en esta ocasión a Bola de Nieve? ¿Y por qué ahora?

Porque es un artista que me fascina desde hace tiempo. Con una sensibilidad extraordinaria. También por reivindicar en el s. XXI, su figura de músico completo, de shwoman, de rescatador de temas populares tanto afroamericanos como de los distintos países que visitaba, por ser un cantor que trasmite por encima de todo. Después de más de 100 años, sigue provocando emociones y conectándote con tus sentimientos.

¿Qué tenia de especial su figura y su música?

La absoluta verdad, el compromiso con su obra, la falta de importancia personal a la hora de actuar, la ternura.

Siempre te has caracterizado por romper estilos y fusionarlos sin complejos. ¿Cuál es el reto en ese sentido con este espectáculo?

La música de Bola de nieve es auténtico bolero feeling, es jazz y es bolero. También es copla, se puede aflamencar y llevar a nuestro lenguaje, con naturalidad. Estoy aprendiendo a cantar de otra manera con sus canciones, abriéndome otros caminos musicales. Ahondando en el alma.

¿Porque decidiste contar de nuevo con Chano Domínguez precisamente para este proyecto?

No hay mejor compañero musical para esta aventura que Chano Domínguez, el mejor pianista que conozco de flamenco jazz, con el que comparto el amor a su música, a la música cubana y a la música de tan distintos estilos que nos hace vivir y con el que me une una línea de trabajo de búsqueda, libertad y creación.

¿Cómo habéis escogido el repertorio del espectáculo?

Viendo las canciones que nos iban, las que podíamos llevar a nuestro estilo, las que más nos emocionaban o nos hacía sonreír. Las letras que yo podía suscribir, las melodías que Chano podía transportar a su estilo.

¿Qué vais a aportar vosotros a la obra de Bola?

Una nueva lectura de un artista clásico sin precedentes en la carrera musical. Para la gente que conozca la música de Bola, es una recreación de sus temas interiorizándolos y exponiéndolos a través de nuestra experiencia musical. Intentando en todo momento respetar el espíritu de su obra. Y darlo a conocer a mucha más gente que hoy necesita oír cómo una voz puede hacerte sentir y desnudarte el corazón.

Después más de 20 años colaborando juntos, ¿cómo definirías vuestra conexión?

De complicidad, amistad, independencia, respeto, cariño y admiración.

¿Vais a recuperar para esa noche algo de vuestro repertorio clásico?

Son mundos muy distintos que se pueden interferir. En estos conciertos el repertorio de Bola de nieve y ese universo emocional es el objetivo.

Volviendo a géneros musicales, ¿tienes en mente algún futuro proyecto con algún nuevo estilo?

Últimamente estoy fascinada con la música gallega y sus intérpretes.

Siempre has sido una mujer fuerte que ha escogido su propio camino. Ahora, con el auge del feminismo, ¿cómo ves el papel de la mujer en la música?

Sigo viendo talento, creación, búsqueda y afirmación; pero también serias dificultades en los medios, sobre todo en televisión, para presentar y difundir los proyectos, para darse a conocer. Y no digamos la falta de ayuda económica para poder grabar, girar y desarrollar una carrera libre. La infraestructura cultural necesita mucho más apoyo e interés y la creación y restauración de espacios para el arte.

¿Crees que has pagado un precio por esa independencia como artista y mujer?

Desde luego la libertad se paga, sobre todo a nivel económico, y también hay muchos momentos de soledad y dudas. Todo merece la alegría de poder hacer lo que quieres.

Tú que siempre has reivindicado la música tradicional, ¿crees que los nuevos músicos saben valorarla mejor que antes?

Creo que ya se han roto muchos prejuicios. Veo auténticas creaciones de música nueva que han bebido de las raíces y la investigación por parte de músicos jóvenes preparadísimos a los que hay que dar visibilidad, que están componiendo un lenguaje nuevo, cargado de memoria. Como dice mi hijo Raúl Rodríguez, un músico de la nueva generación en el que creo firmemente: “Retroceder hacia el futuro”.

Hace unos años te preguntaron qué artistas nuevos te interesaban y decías que Silvia Pérez Cruz. Vas a tocar con ella. ¿Cómo has visto su evolución?

Silvia es un gozo, una esperanza, un placer, una cantante extraordinaria, una gran trabajadora inquieta y valiente, una persona comprometida y sencilla siendo como es, una diosa.

Ahora que ha venido una nueva generación, ¿qué artistas te han llamado la atención?

Maui, Mónica Denut, Encarna Anillo, Pedro Pastor, el Kanka y, por supuesto, Raúl Rodríguez.

 

 

top