Pirineos Sur
Fête À Dakar Con Doudou N’diaye Rose, Vivian N’dour, Omar Pene,
Daara J
Senegal
 
   
12 de julio -
Senegal -
DAARA J Lo que más llama la atención al escuchar el nuevo álbum de Daara J es su gran musicalidad, poco habitual en tal contexto, y, sin embargo, indisociable del enfoque de N’Dongo D, de Aladji Man y de Faada Freddy, ya que los tres siempre se han preocupado en primer lugar por la melodía “En nuestra música, la melodía es siempre el punto de partida.”

En sus inicios, y a falta de medios, esta preocupación se traducía en rapear sobre bases instrumentales de rap francés o americano grabados en cassette, o apenas acompañados por un beatbox o unas percusiones, y uno de ellos cantando las partes melódicas. Pero en este contexto ingrato, N’Dongo D, Aladji Man y Faada Freddy aprendieron a explotar todo lo que tenían a su alcance. Un aprendizaje inestimable que siguen aplicando hoy en día “Si la vie n’est pas belle” empieza con una melodía tradicional zulú y, para la ocasión, Rokia Traoré, una de las grandes divas de la música de Malí, canta con ellos.

Las músicas africanas son uno de los componentes del sonido de Daara J, al mismo nivel que el rap francés o americano, el reggae, el roots o el dancehall, el soul, el funk, o también la música cubana. La apertura para ellos no es una palabra vana, sino más bien una tradición, o incluso un rasgo esencial de la identidad de Senegal. “Senegal presenta una gran diversidad cultural, que se expresa a través de una inmensa variedad de lenguajes y de gamas. Es un país con una fuerte tradición de apertura. El senegalés es naturalmente curioso. Cada vez que vuelve al país, lleva en sus maletas todo lo que trajo de los países visitados.”

Quien dice rap, inevitablemente dice mensaje. Desde su primer cassette editado en 1994, Daara J se ha caracterizado por un fuerte contenido social, político y espiritual en sus letras. Son la primera banda senegalesa de rap que ha puesto la religión al frente de su mensaje, un tema constante y delicado, especialmente en un país donde conviven diferentes cultos. En 1998, en el momento en que fue editado su segundo álbum Xalima, contaron con la colaboración del cuidador y guía de la Casa de los Esclavos en la isla de Goré, de donde partieron millones de africanos a causa del denigrante comercio humano. Esta dimensión no ha desaparecido desde luego en su último álbum Boomerang. El tema "Babylone” habla de la explotación de la gente africana, ya sea visible o invisible; en "Bopp Sa Bopp", exponen su lucha personal en pos de una mayor solidaridad. En "Boomerang" nos cuentan cómo el rap creció en los Estados Unidos a partir de su origen africano. "Paris Dakar", su dúo con el franco-senegalés Disiz La Peste, recuerda que el valor del ser humano no se mide necesariamente por el desarrollo tecnológico sino por compartir las ansias de corrección; "Le Cycle" es una variación sobre el tema de la vida, la muerte y la resurrección, mientras "Exodus", obviamente, habla del retorno a la tierra ancestral. Finalmente, "Esperanza" es una canción en que su título castellano ya lo dice todo, no debemos caer en el derrotismo que a todos nos acecha.

El gran motor de Boomerang es, sin duda, que nos fuerza a repensar nuestras ideas sobre África y su llamado "retraso" en comparación a Occidente. "Somos la primera generación tras la independencia. Así, recogemos a la vez tradición y modernidad. Tenemos un pie en el pasado y otro en el futuro".

DOUDOU N’DIAYE ROSE Embajador cultural de su país, Doudou N'Diaye Rose, es uno de los grandes músicos universales de su tiempo. Depositario de la tradición pero también innovador infatigable, este virtuoso de la percusión, está considerado como un verdadero jefe de orquesta a la imagen de los grandes directores de orquestas sinfónicas: Doudou, compositor del himno nacional de Senegal, dirige formaciones musicales que van de 20 a 100 músicos.

Apasionado de los sonidos y de las armonías, le gusta hacer sonar su grupo como una monumental máquina rítmica que dirige, batuta en mano, con incontestable autoridad y carisma. Teje increíbles superposiciones de figuras rítmicas, complejas, herméticas, que llegan a nuestros oídos como una especie de fabulosa melodía, como una sinfonía para tambores "El arte inmenso de Doudou: maravilloso Maestro Tambor que encadena ritmo, tiempo y espíritu, con sus increíbles percusionistas, en un festival de colores y ritmos extremadamente complejos". (LE MONDE)


OMAR PENE Su voz está reconocida como una de las más bellas de la world music. Su estilo, que mezcla las sonoridades senegalesas del mbalax, los ritmos del blues, del jazz, del reggae y de la salsa, hacen de él un artista de gran éxito, una leyenda del Senegal y de África en general. Youssou N’Dour, su gran "rival", ha dicho de él que es "la leyenda viva de la música africana".

El estilo de Omar no tiene artificios, su música está arraigada en la expresión popular de la calle. Omar siempre se ha posicionado junto a los jóvenes, originarios de los grandes suburbios o de los barrios pobres, de los estudiantes, de parados y campesinos. Aún hoy, personifica la esperanza, el futuro, cultivando la proximidad con su público.

Criado en una familia dividida, en Pikine, en las afueras de Dakar, a los 13 años Omar Pène debe afrontar la vida desde la más dura realidad... la de la calle, donde, gracias a su temperamento abierto y amable, participa en todas las actividades de su barrio logrando ser apreciado por todos. En esa época, su pasión por el balón le lleva a soñar ser jugador de fútbol, ignorando todavía la calidad y belleza de su voz.

Fue Ball Diagne, músico de la Kadd Orchestra que, consciente de su talento, le propone una audición. De gran soñador deportivo pasa a ser, entonces, cantante y graba en 1972 Bita-bane. Tres años después, la Kadd Orchestra y la Tropical Jazz se funden para dar lugar a la Super Diamono, formada por superdotados de la música senegalesa de “nueva generación”. En 1980, conocen a Ismaël Lô en Gambia, con quien trabajan durante nueve largos años antes de volver a la Casamance y el Kaolack de Senegal dotados con una música más rica, cargada de novedad y de vanguardismo.

En 1983, un primer contrato internacional da como resultado Soweto, que llega a resonar en todas las radios y el tema “People” se convierte en el éxito del verano del 87 para la diáspora africana de París. A partir de entonces, recorren el mundo, del Festival Paleo de Suiza al Womad del Reino Unido, sin olvidar nunca al público de su país. De esta aventura nace el auténtico Super Diamono, convirtiéndose en la leyenda de una música que está formada por ritmos de África Occidental y jazz: el movimiento “afro feeling” en el que Omar Pène y su grupo siguen siendo los instigadores.

Sobre el terreno, son sus fans quienes recogen su mensaje: organizados desde 1989, trabajan a través de Afsud (Amical des Fans du Super Diamono, Asociación de Fans de Super Diamono), en favor de la mejora de las condiciones de vida de sus conciudadanos. El impacto del grupo no ha dejado de aumentar, primero entre la juventud de Dakar y, después, entre el público internacional; incluso antes de ser premiado con una “Kora de Oro” en Johannesburgo en 1998, Omar Pène ha sido consagrado “Mejor músico africano” en los Estados Unidos por la CFTV.


FORMACIÓN DAARA J:
Elh Mansour Jacques Sagna (voz) - Mamadou Lamine Seck (voz) - Abdou Fatha Seck (voz) – Sonny Sorensen (DJ)

FORMACIÓN OMAR PENE:
Mamadou Conare (guitarras) – Noumoucounda Cissoko (teclados) - Papa Dembel Diop (bajo) - Ndeye Massata Bodian (coros) – Dieynaba Koite (coros) – Aly Mbaye (guitarra y kora) – Omar Pene (voz) – Bara Samba (batería) – Alioune Seck (percusión)




Web: www.omarpene.org