El Cigala y el espíritu de Cohen consagran al flamenco en la primera noche de Pirineos Sur en Lanuza

PSUR068foto Javier Blasco_Pirineos Sur
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A la primera jornada de conciertos en el escenario flotante acudieron casi 3.000 personas

El cantaor presentó con éxito su nuevo trabajo, “Indestructible”, con el que se acercó de manera sobresaliente a los ritmos de la salsa

Una banda formada para la ocasión hizo un repaso en clave de flamenco a varios de los éxitos del poeta y músico canadiense

La primera noche de la edición XXVI de Pirineos Sur en Lanuza, organizada por la Diputación Provincial de Huesca, estuvo consagrada al flamenco y a su valor cultural universal; una música que no entiende de fronteras ni de tiempo. Así  se demostró en la actuación de un pletórico Diego “El Cigala” y en un delicado y cuidado homenaje a Leonard Cohen. Y de esta manera lo entendieron las más de casi 3.000 personas que engalonaron el arranque del festival en su escenario tradicional, que no tuvieron problemas para luchar contra el viento y la lígera bajada de temperaturas.

El escenario flotante de Lanuza albergó tres horas de música en las que se demostró que el flamenco posee un lenguaje propio, pero que, con la manos adecuadas, tiene la versatilidad y el atrevimiento de adaptarse a la poética manera de escribir de Cohen o también a arrimarse a sonidos a priori muy alejados, como la salsa o el jazz.

El espíritu de Cohen regresó a Pirineos Sur después de 20 años

Se cumplen ahora 20 años de la actuación de Enrique Morente en Pirineos Sur en  la que presentó “Omega”, el mítico trabajo en el que acompañado de Lagartija Nick rompía en pedazos los convencionalismos del flamenco, se acercaba al rock y adaptaba textos de Lorca y Leonard Cohen. De esta manera, un homenaje flamenco al mítico músico y poeta canadiense está más que justificado, y más cuando uno de los impulsores es Alberto Manzano, amigo, biógrafo de Cohen e impulsor de “Omega”.

Quizá lo más sencillo hubiera sido adaptar la misma idea de hace 20 años, pero se optó por un formato más clásico y sutil, no por ello exento de interés. Intimismo, preciosismo y detalle sacrificando intensidad y majestuosidad. El formato de violines, cajones, guitarra y contrabajo se rebeló como el ideal para llevar a cabo el proyecto y funcionó desde los primeros compases del homenaje, con “Aleluya” (“Hallelujah”) y “Pequeño vals vienés” (“Take this waltz”), dos de los temas más reconocibles del autor de “Suzanne”.

Rocío Segura y Paula Domínguez lideraron la banda, intercambiándose los coros y las voces principales sin sobresaltos. Y esa fue la tónica de la actuación. Discurriendo por parte del repertorio más reconocible de Cohen, no tuvieron miedo alguna en ofrecer su visión de canciones tan reconocibles a nivel popular como “No hay cura para el amor” (“There is no cure for love”) “Chelsea Hotel” o “Dama errante” (“Winter lady”).

El Cigala y su visión de la salsa

Y de la rupturista idea de Alberto Manzano la noche pasó a otro artista que está basando los últimos años de su carrera en romper con todo lo preestablecido, Diego “El Cigala”. Desde que sorprendió a medio mundo con “Lagrimas Negras” junto a Bebo Valdés, lo suyo ha sido un viaje sin retorno a caminos poco transitados por el flamenco. Si en aquel momento ya se enfrentó sin temor a géneros como el jazz o el bolero, ahora en su nuevo proyecto le ha tomado el pulso a la salsa.

“Indestructible” es su nuevo disco y es el que vino a presentar a Pirineos Sur, con una banda de salsa de auténtico lujo y un referente en el género, la Cali Big Band, que puso alas al cantaor y lograron que el show alcanzara la catarsis en la recta final con “Indestructible”, de Ray Barettto, un broche que se recordará en Pirineos Sur como una de las grandes actuaciones en estos veintiséis años.

Entre medio le dio tiempo de rescatar auténticos clásicos de la salsa como “El paso de encarnación” (de Larry Harlow) o “Periódico loco” (de Héctor Lavoe). Tampoco dudó en recuperar buena parte del repertorio que le hizo famoso, y mucho que se lo agradeció el público. Pocas pegas se pueden poner cuando suenan “”Amar y vivir”, “Veinte años” y “Lagrimas negras”. Aunque algunos de los mejores momentos del show llegaron cuando el cantaor se enfrentó a su público sólo acompañado de su pianista. Se le recompensó.

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